Pasados los 60 años, el cuerpo modifica silenciosamente sus parámetros biológicos: densidad ósea, presión arterial, glucemia, agudeza sensorial. Identificar los exámenes médicos a realizar a partir de esta edad permite detectar patologías antes de que produzcan síntomas. Desde junio de 2024, el dispositivo Mon Bilan Prévention estructura este enfoque en torno a citas en las edades clave de la vida, con un plan personalizado de prevención al finalizar.
Frecuencia recomendada de los exámenes de prevención después de los 60 años
Los cribados no siguen todos el mismo calendario. Algunos se repiten cada dos años, otros cada cinco años, y algunos solo se realizan una vez a una edad determinada. La tabla a continuación sintetiza los principales exámenes y su periodicidad según las recomendaciones de salud pública.
| Examen | Frecuencia | Población afectada | Cobertura |
|---|---|---|---|
| Bilan de santé global (Seguridad Social) | Cada 5 años | Todos los asegurados, prioridad a los mayores | Gratuito |
| Dépistage du cancer colorectal (test inmunológico fecal) | Cada 2 años | Hombres y mujeres de 50 a 74 años | Cubierto al 100 % |
| Mamografía de detección | Cada 2 años | Mujeres de 50 a 74 años | Cubierto al 100 % |
| Control oftalmológico | Cada 1 a 2 años | Todos | Reembolso parcial |
| Bilan auditivo | Cada 2 a 3 años | Todos | Reembolso parcial |
| Vacunación antigripal | Anual | 65 años y más | Gratuita |
| Mon Bilan Prévention | Puntual (edades clave: 60-65 años, luego 70-75 años) | Todos los asegurados | Gratuito |
Lo que se destaca de esta tabla: la mayoría de los cribados gratuitos cesan a los 74 años. Entre los 60 y 74 años, la ventana de prevención organizada es, por tanto, la más amplia, y es precisamente el período en el que estos exámenes tienen mayor impacto en la atención temprana.
Para profundizar en el tema, un dossier detalla qué exámenes de salud realizar a los 60 años en Medic Com con pautas prácticas para cada evaluación.

Mon Bilan Prévention: lo que este dispositivo cambia concretamente
Antes de junio de 2024, la prevención después de los 60 años se basaba principalmente en el examen de salud quinquenal de la Seguridad Social y en la iniciativa individual del paciente o del médico de cabecera. Mon Bilan Prévention añade una capa estructurada que supera el marco de los análisis biológicos clásicos.
Esta cita aborda el riesgo cardiovascular, la vacunación, la actividad física, la sedentariedad, la alimentación y las adicciones. Da lugar a un plan personalizado de prevención. Sin embargo, si se sospecha un problema de salud no seguido durante el examen, se requiere una consulta diagnóstica separada.
Dos franjas de edad, dos evaluaciones distintas
El dispositivo prevé una primera cita entre los 60 y 65 años, y luego una segunda entre los 70 y 75 años. Esta organización corrige un ángulo muerto frecuente: considerar que una sola evaluación a los 60 años cubre toda la siguiente década. Los parámetros biológicos evolucionan significativamente entre los 65 y 75 años, y un seguimiento reevaluado a mitad de camino permite ajustar las prioridades de prevención.
La evaluación es gratuita y puede ser realizada por un médico, una matrona o un farmacéutico capacitado, según el contenido abordado.
Vacunación de los mayores: un aspecto subestimado de la prevención
Los artículos sobre los exámenes médicos después de los 60 años se centran casi sistemáticamente en los análisis de sangre, la imagen y los cribados de cáncer. La prevención vacunal constituye un área distinta, con recomendaciones actualizadas por la Alta Autoridad de Salud.
Gripe estacional después de los 65 años
La vacunación antigripal sigue siendo recomendada cada año para los mayores de 65 años, especialmente para las personas que viven en comunidad. La HAS no recomienda hacerla obligatoria para los mayores, pero sí sugiere una obligación vacunal contra la gripe para los profesionales de salud en contacto con este público.
Esta distinción es importante: la protección individual del mayor se basa en parte en la cobertura vacunal de su entorno de cuidado.
Otras vacunaciones a verificar
El refuerzo de difteria-tétanos-poliomielitis sigue un calendario fijo. El herpes zóster y el neumococo tienen recomendaciones específicas según el perfil de riesgo. El médico de cabecera integra estos elementos durante Mon Bilan Prévention, lo que evita multiplicar las citas dedicadas.

Cribados sensoriales después de los 60 años: vista y audición
La pérdida progresiva de la agudeza visual y auditiva a menudo se instala sin que la persona sea plenamente consciente. Un control oftalmológico regular permite detectar un glaucoma, una degeneración macular o una catarata incipiente. Un glaucoma detectado a tiempo se estabiliza; si se detecta tarde, genera pérdidas visuales irreversibles.
En cuanto a la audición, una evaluación cada dos a tres años identifica una presbiacusia antes de que afecte la vida social. El aislamiento relacionado con la pérdida auditiva está documentado como un factor agravante del declive cognitivo.
- Oftalmólogo: cada uno a dos años, con medición de la presión ocular y fondo de ojo según los antecedentes
- Otorrinolaringólogo o audiólogo: prueba auditiva tonal y vocal cada dos a tres años, antes si se siente molestias
- Odontólogo: una evaluación bucodental anual, ya que las patologías periodontales crónicas aumentan el riesgo cardiovascular
Estos exámenes sensoriales no figuran en las campañas nacionales de cribado organizado. Se basan en la iniciativa individual del paciente y en la orientación del médico de cabecera.
Lo que el médico de cabecera coordina en este seguimiento
El papel central del médico de cabecera va más allá de la simple prescripción de análisis. Centraliza los resultados de Mon Bilan Prévention, los cribados organizados y los exámenes sensoriales para construir un seguimiento longitudinal coherente.
- Identifica los factores de riesgo individuales (antecedentes familiares, tabaquismo, sedentarismo) para adaptar la frecuencia de las evaluaciones
- Dirige hacia una colonoscopia si el test inmunológico fecal resulta positivo, o hacia un cardiólogo si el riesgo cardiovascular calculado lo justifica
- Verifica el estado vacunal y prescribe los refuerzos necesarios
- Reevalúa el plan de prevención en cada franja de edad clave del dispositivo nacional
Sin un médico de cabecera declarado, el recorrido de prevención pierde su coherencia. Los resultados de los diferentes exámenes permanecen dispersos entre especialistas, y ningún profesional tiene una visión global para arbitrar las prioridades.
La prevención después de los 60 años se basa en un calendario preciso donde cada examen tiene su ventana adecuada. El período entre los 60 y 74 años concentra el mayor número de cribados cubiertos. Esperar los primeros síntomas para consultar equivale a perder la principal ventaja de este dispositivo: intervenir antes de que la patología se instale.



